Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II su armadura, tan fuerte; nuestra causa, la más justa.
Luego, en razón, nuestro ánimo no es menos.
No digáis entonces que la oferta está forzada.
MOWBRAY
Pues, por mÃ, no parlamentaremos.
WESTMORELAND
Eso muestra que os sonroja vuestra culpa:
caja podrida no aguanta el manejo.
HASTINGS
¿Tiene el prÃncipe Juan pleno poder
y la amplia facultad del rey, su padre,
para oÃr y resolver enteramente
sobre las condiciones que pongamos?
WESTMORELAND
Eso está implÃcito en su grado de general.
Me asombra una pregunta tan ligera.
ARZOBISPO
Entonces, lord Westmoreland, tomad este escrito:
contiene nuestras quejas respectivas.
Si se reparan todos los agravios,
a cuantos, ausentes y presentes,
se hayan adherido a nuestra acción
se les exculpa de manera expresa
y nuestros deseos se atienden de inmediato,
volveremos al recinto del respeto,
ciñéndonos tan sólo a nuestros fines,