Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II LANCASTER
Fue más su cortesÃa que vuestro mérito.
FALSTAFF
No sé. Aquà está y aquà lo entrego, y suplico a Vuestra Alteza que añada esta hazaña a las del dÃa o, por Dios, que saldrá en una balada conmemorativa, con mi retrato arriba y Coleville besándome los pies. Si a esto se me obliga y no os mostráis como monedas falsas a mi lado y yo no brillo más que vos en el claro cielo de la fama como la luna llena más que las brasas del firmamento (que, a su lado, parecen cabezas de alfiler), no creáis la palabra de un noble; luego dadme lo que es mÃo y que el mérito se alce.
LANCASTER
El vuestro pesa mucho para alzarlo.
FALSTAFF
Entonces, que brille.
LANCASTER
Para brillar es demasiado opaco.
FALSTAFF
Pues, mi señor, que haga algo que a mà me beneficie y llamadlo como os plazca.
LANCASTER
¿Os llamáis Coleville?
COLEVILLE
SÃ, señor.
LANCASTER