Enrique IV
Enrique IV ¿No me quieres? ¿De veras que no?
Muy bien, pues no. Ya que no me quieres,
yo tampoco me querré. ¿No me quieres?
Anda, dime si hablas o no en serio.
HOTSPUR
¡Vamos! ¿Quieres verme cabalgar?
Cuando esté montado, juraré
que te quiero inmensamente. Pero oye, Catia,
desde ahora no voy a dejar que me preguntes
dónde voy, ni que indagues el porqué.
Donde vaya, voy. En resumen,
esta noche tengo que dejarte, gentil Catia.
Sé que eres prudente, pero no más prudente
que la esposa de Enrique Percy. Eres leal,
pero mujer. Respecto a discreción,
no hay dama más callada, pues bien creo
que no revelarás lo que no sabes.
Me fío de ti hasta ese punto, gentil Catia.
LADY PERCY
¿Sí? ¿Hasta ese punto?
HOTSPUR
Ni un dedo más. Escucha, Catia.
Adonde vaya, tú también irás.
Hoy salgo yo, mañana tú.
¿Te satisface?
LADY PERCY
A la fuerza.