Enrique IV
Enrique IV Nosotros dos os vimos a los cuatro caer sobre cuatro, atarlos y adueñaros de su oro (fijaos cómo os desarma una historia sencilla). Entonces nosotros dos os atacamos a los cuatro y, en dos palabras, os ahuyentamos del botín, y lo tenemos, sí, y os lo podemos enseñar aquí, en esta casa. Y, Falstaff, tú te llevaste tu panza con tanta agilidad y soltura, con tales carreras y berridos de clemencia como jamás oí a ningún becerro. ¡Mira que eres ruin, mellando tu espada como has hecho y luego diciendo que ha sido en combate! ¿Qué maña, qué astucia, qué subterfugio te vas a inventar ahora para encubrir tu deshonra clara y manifiesta?
POINS
Vamos, Juan, ¿con qué maña sales ahora?
FALSTAFF