Enrique IV
Enrique IV La melló él con su daga y dijo que, aunque desterrase de Inglaterra a la verdad de tanto perjurar, os haría creer que ocurrió en combate, y nos llevó a hacer lo mismo.
BARDOLFO
Sí, y a restregarnos la nariz con hierba áspera para que sangrase y así mancharnos la ropa y jurar que era sangre de hombres. Me pasó lo que no me ha pasado en muchos años: me sonrojé al oír sus disparates.
PRÍNCIPE
¡Ah, granuja! Hace dieciocho años que te robaste una jarra de vino y te pillaron in fraganti. Desde entonces te sonrojas sin querer. Tenías fuego y acero de tu parte y, sin embargo, huiste. ¿Qué instinto te llevó a ello?
BARDOLFO
Señor, ¿veis estos meteoros? ¿Veis estas exhalaciones?[32]
PRÍNCIPE
Sí.
BARDOLFO
¿Qué creéis que indican?
PRÍNCIPE
Hígado ardiente y bolsa fría.
BARDOLFO
Bien mirado, cólera, señor.
PRÍNCIPE