Enrique IV
Enrique IV lanzaban gritos pasmosos al campo aterrado.
Son señales que me han hecho distinto
y todos los pasos de mi vida muestran
que no soy de los hombres del común.
¿Dónde está el que, abrazado por el mar
que azota las costas de Inglaterra, Escocia, Gales,
me llama su discípulo y me da lecciones?
Tráeme al hijo de mujer que me siga
por la senda laboriosa de la magia
y me guarde el paso del hondo experimento.
HOTSPUR
El galés no hay quien lo hable mejor.
Me voy a comer.
MORTIMER
Calla, cuñado Percy. Le vas a irritar.
GLENDOWER
Yo invoco espíritus del profundo abismo.
HOTSPUR
¡Vaya, y yo, y cualquiera!
Pero, ¿acuden cuando los llamáis?
GLENDOWER
Pariente, puedo enseñaros a dominar al diablo.
HOTSPUR
Y yo, deudo mío, a confundir al diablo
diciendo la verdad: la verdad confunde al diablo.
Si tenéis poder para invocarlo, traedlo,
que yo tengo poder para echarlo confundido.