Enrique IV
Enrique IV y, si es Su voluntad que lo ejecute,
os pido, mi señor, que me sanéis
las viejas llagas de mi desenfreno;
si no, el fin de la vida saldará las deudas
y yo moriré cien mil muertes
antes que romper mi juramento lo más mÃnimo.
REY
Con eso han muerto ya cien mil rebeldes.
Tendrás el mando y mi absoluta confianza.
Entra BLUNT.
¿Qué ocurre, Blunt? Hay urgencia en tu semblante.
BLUNT
Y la tiene el asunto que me trae.
Lord Mortimer de Escocia ha dado aviso
de que Douglas y los rebeldes ingleses
se vieron en Shrewsbury el once de este mes.
Si las partes mantienen sus promesas,
es la fuerza más temible y poderosa
que jamás se ha alzado en armas.
REY
El Conde de Westmoreland ha salido hoy
y con él mi hijo, el prÃncipe Juan de Lancaster,
pues la noticia es de hace cinco dÃas.
El miércoles, Enrique, te pondrás en marcha.
El jueves partiré yo mismo.
Nuestra cita es en Bridgnorth. Enrique,
tú avanzarás por Gloucestershire, tras lo cual,