Enrique IV
Enrique IV como él escribe, ceder ya no es posible,
pues el rey sin duda está informado
de todos nuestros planes. ¿Qué decís a esto?
WORCESTER
La dolencia de tu padre nos mutila.
HOTSPUR
Es una herida grave, un miembro cercenado…
Y sin embargo, no. Su actual ausencia
parece peor de lo que es. ¿Sería bueno
apostar a una jugada el total
de nuestros bienes, arriesgar tan rico juego
a la ventura de una hora incierta?
De ningún modo, pues haciéndolo veríamos
el fondo y la esencia de nuestra esperanza,
el límite, el más remoto confín
de todos nuestros recursos.
DOUGLAS
Así sería, sin duda. Contando ahora
con buena expectativa, podemos gastar
esperanzados en lo que vendrá más tarde.
Es un refugio al que podemos recurrir.
HOTSPUR
Un albergue, un hogar al que acogernos
si el diablo y la desdicha se cerniesen
sobre los primeros brotes de esta empresa.
WORCESTER
Con todo, quisiera que estuviese aquí tu padre.