Enrique IV
Enrique IV La índole y el temple de esta acción
no admiten divisiones. Algunos
que no saben por qué falta pensarán
que le apartaron la lealtad, la prudencia,
la mera desaprobación de nuestros planes.
Considerad que tales pensamientos
podrían cambiar el rumbo de un apoyo débil
y poner en duda nuestra causa.
Bien sabéis que nosotros, la parte ofensiva,
debemos evitar que nos indaguen,
cegar todos los huecos y mirillas
por donde el ojo racional pueda observarnos.
La ausencia de tu padre descorre una cortina
que brinda al ignorante unos recelos
con que antes ni soñaba.
HOTSPUR
Imagináis demasiado.
Yo tomo su ausencia más bien de este modo:
confiere brillo y muy alto renombre,
mayor audacia a nuestra gran empresa
que si él aquí estuviese. La gente pensará
que, si podemos levantar nuestras fuerzas
sin su ayuda contra un reino, con su ayuda
lo pondremos todo boca abajo.
Ahora va bien todo, seguimos de una pieza.
DOUGLAS
A pedir de boca. No hay palabra