Enrique IV
Enrique IV en toda Escocia para hablar de miedo.
Entra sir Ricardo VERNON.
HOTSPUR
¡Pariente Vernon! ¡Por mi alma, sed bienvenido!
VERNON
Ojalá mis noticias lo merezcan.
El Conde de Westmoreland, con siete mil hombres,
marcha hacia nosotros con el prÃncipe Juan.
HOTSPUR
Nada malo. ¿Qué más?
VERNON
También he sabido
que el rey en persona se dirige aquÃ,
o está a punto de salir a toda prisa,
con una fuerza grande y poderosa.
HOTSPUR
Se le dará la bienvenida. ¿Y su hijo,
el veloz y alocado PrÃncipe de Gales
y sus compinches, que echaron el mundo a un lado
y lo dejaron correr?
VERNON
Todos pertrechados, todos en armas;
con penachos como los avestruces
ondeando cual águilas recién bañadas;
brillando en sus cotas doradas como efigies;
con tanta vida como la primavera,
radiantes como el sol en el verano,