Enrique IV
Enrique IV he sido ajeno a la caballería,
y dicen que él así me considera.
Mas ahora, ante mi padre el rey digo esto:
le admito que aproveche las ventajas
de su gran nombradía y reputación
y quiero, para ahorrar sangre en ambos bandos,
probar con él fortuna en singular combate.
REY
Y en ello, Príncipe de Gales, yo consiento,
aunque haya razones infinitas
para no aprobarlo.— No, buen Worcester, no;
yo quiero bien a mi pueblo, incluso
a los que ha descarriado tu sobrino;
y, si aceptan mi ofrecimiento de clemencia
tanto él, como ellos, vos, sí, todos,
volverán a ser amigos míos, y yo, suyo.
Decídselo a vuestro sobrino, y hacedme
saber lo que decide. Si no cede,
me asisten la repulsa y el temible correctivo,
que cumplirán con su deber. Marchaos.
Ahora no deseo que me deis respuesta:
si sabéis qué os conviene, aceptad la oferta.
Salen WORCESTER [y VERNON].
PRÍNCIPE
Por mi vida, que no la aceptarán.
Estando unidos Douglas y Hotspur,
se ven seguros contra el mundo en armas.