Enrique IV
Enrique IV POSADERA
¡Dios bendiga vuestra bondad! Así es ella, de cierto.
FALSTAFF
¿Es que me has oído?
PRÍNCIPE
Claro, y tú me has conocido, como cuando escapaste en Gad’s Hill[39]. Sabías que estaba a tu espalda y hablabas adrede para tentar mi paciencia.
FALSTAFF
No, no, no, nada de eso. Yo no pensaba que pudieras oírme.
PRÍNCIPE
Pues te haré confesar que había ofensa intencionada y entonces sabré cómo tratarte.
FALSTAFF
No había ofensa, Hal; palabra que no la había.
PRÍNCIPE
¿No? ¿Censurándome, llamándome despensero, cortapanes y qué sé yo?
FALSTAFF
No había ofensa.
POINS
¿Que no?
FALSTAFF