Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca REY.—Lo estudiaremos. Pondera qué momento y qué medios favorecen nuestro objeto. Si éste fracasara y nuestra mala actuación mostrase el plan, más valdrÃa no intentarlo. Por tanto, a tu proyecto hay que añadirle otro de reserva por si fuera a malograrse. Espera, a ver. Haré una apuesta solemne por vuestra maestrÃa. Eso es. Cuando el esfuerzo os dé calor y sed (y habrás de hacer más violentos los asaltos), y él pida de beber, le tendré preparada una copa a propósito; con que la sorba, aunque escape a tu golpe envenenado, nuestro plan se habrá cumplido.
(Entra la Reina.)
¿Qué hay, querida esposa?
REINA.—Una pena le pisa los talones a la otra; tan rápido se siguen. —Laertes, tu hermana se ha ahogado.
LAERTES.—¿Ahogado? ¿Dónde?