Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca COMPAÑERO.—¡Dios, no lo sé!
(Entran Hamlet y Horacio a distancia.)
ENTERRADOR.—No te devanes los sesos, que, por más que le pegues, tu burro no irá más rápido. Cuando te vengan con esa pregunta, tú di que el sepulturero, porque las casas que hace duran hasta el DÃa del Juicio. Vamos, corre a la taberna y tráeme una jarra de aguardiente.
(Sale el compañero.)
(Canta.) De joven yo amé, amé;
me pareció muy grato
menguar mis años con placer;
igual no lo habÃa probado.
HAMLET.—¿Es que este hombre no tiene sentido de su oficio, que cava tumbas cantando?
HORACIO.—Con la costumbre se vuelve una cuestión de indiferencia.
HAMLET.—Cierto. La mano que poco labra tiene el sentido más fino.
ENTERRADOR.—(Canta.)
Mas con sigilo la vejez
ha hecho presa en mÃ
y me transporta a la región
como al que no ha gozado asÃ.
(Arroja una calavera.)