Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca ENTERRADOR.—Exacto. Y es una pena que los grandes tengan más derecho a ahogarse o colgarse que sus hermanos cristianos. ¡Venga, la pala! En la antigüedad no habÃa más señores que los jardineros, cavadores y sepultureros. TenÃan el oficio de Adán.
COMPAÑERO.—¿Adán fue caballero?
ENTERRADOR.—El primero en armarse.
COMPAÑERO.—¡Pero si no tenÃa armas!
ENTERRADOR.—¿Tú es que eres pagano? ¿No dice la Biblia que Adán tuvo que labrar la Tierra? Luego se armó de paciencia. Voy a hacerte otra pregunta. Si no la contestas, confesión y…
COMPAÑERO.—Venga.
ENTERRADOR.—Albañil, calafate o carpintero: ¿Quién construye más fuerte que los tres?
COMPAÑERO.—El que hace la horca: el armazón sobrevive a mil ocupantes.
ENTERRADOR.—Eso me ha gustado, de veras. Lo de la horca está bien. Pero, ¿para quién? Está bien para los que hacen mal. Entonces está mal decir que una horca es más fuerte que una iglesia; ergo la horca estará bien para ti. Otra vez, venga.
COMPAÑERO.—¿Que quién construye más fuerte que albañil, calafate o carpintero?
ENTERRADOR.—Vamos, dilo y a correr.
COMPAÑERO.—¡Ya lo tengo!
ENTERRADOR.—Venga.