Hamlet
Hamlet HAMLET.— No, él no se moverá de allà hasta que vayan por él.
CLAUDIO.— Este suceso, Hamlet, exige que atiendas a tu propia seguridad, la cual me interesa tanto como lo demuestra el sentimiento que me causa la acción que has hecho. Conviene que salgas de aquà con acelerada diligencia. Prepárate, pues. La nave está ya prevenida, el viento es favorable, los compañeros aguardan, y todo está pronto para tu viaje a Inglaterra.
HAMLET.— ¿A Inglaterra?
CLAUDIO.— SÃ, Hamlet.
HAMLET.— Muy bien.
CLAUDIO.— SÃ, muy bien debe parecerte, si has comprendido el fin a que se encaminan mis deseos.
HAMLET.— Yo veo un ángel que los ve… Pero vamos a Inglaterra. ¡Adiós, mi querida madre!
CLAUDIO.— ¿Y tu madre que te ama, Hamlet?
HAMLET.— Mi madre… Padre y madre son marido y mujer; marido y mujer son una carne misma, conque… mi madre… ¡Eh, vamos a Inglaterra!

Claudio, Ricardo, Guillermo.