Hamlet
Hamlet HAMLET.— Pues, dÃgote, que son más irracionales que las terneras y carneros, los que fundan su felicidad en la posesión de tales pergaminos. Voy a tramar conversación con este hombre. [Al Sepulturero] ¿De quién es esa sepultura, buena pieza?
SEPULTURERO 1.º.— MÃa, señor.
[Canta] «Y un hoyo en tierra
que le preparan:
para tal huésped
eso le basta».
HAMLET.— SÃ, yo creo que es tuya porque estás ahora dentro de ella… Pero la sepultura es para los muertos, no para los vivos, conque has mentido.
SEPULTURERO 1.º.— Ve ahà un mentÃs demasiado vivo, pero yo os le volveré.
HAMLET.— ¿Para qué muerto cavas esa sepultura?
SEPULTURERO 1.º.— No es hombre, señor.
HAMLET.— Pues bien, ¿para qué mujer?
SEPULTURERO 1.º.— Tampoco es eso.
HAMLET.— Pues ¿qué es lo que ha de enterrarse ah�
SEPULTURERO 1.º.— Un cadáver que fue mujer, pero ya murió… Dios la perdone.