Hamlet
Hamlet HORACIO.— Cierto que sÃ.
HAMLET.— ¿Y exhalarÃa ese mismo hedor?… ¡Uh!
HORACIO.— Sin diferencia alguna.
El Sepulturero 1.º, acabada la excavación, sale de la sepultura
y se pasea hacia el fondo del teatro. Viene después el Sepulturero 2.º, que trae el aguardiente,
beben y hablan entre sÃ, permaneciendo retirados hasta la escena siguiente,
como lo indica el diálogo
HAMLET.— ¡En qué abatimiento hemos de parar, Horacio!… ¿Y por qué no podrÃa la imaginación seguir las ilustres cenizas de Alejandro hasta encontrarlas tapando la boca de algún barril?
HORACIO.— A fe que serÃa excesiva curiosidad ir a examinarlo.