Hamlet
Hamlet HAMLET.— Óyeme: ¿cuál es la razón de obrar asà conmigo?… Siempre te he querido bien… Pero nada importa. Aunque el mismo Hércules, con todo su poder, quiera estorbarlo, el gato maullará y el perro quedará vencedor.
CLAUDIO.— Horacio, ve, no le abandones… [Vase Hamlet y Horacio le sigue] Laertes, nuestra plática de la noche anterior fortificará tu paciencia, mientras dispongo lo que importa en la ocasión presente. Amada Gertrudis, será bien que alguno se encargue de la guarda de tu hijo… Esta sepultura se adornará con un monumento durable… Espero que gozaremos brevemente horas más tranquilas; pero, entretanto, conviene sufrir.
Salón del palacio. El mismo que sirvió para la representación,
con asistentes que han de ocuparse en la escena IX.
HAMLET, Horacio.
HAMLET.— Baste ya lo dicho sobre esta materia. Ahora quisiera informarte de lo demás. Pero ¿te acuerdas bien de todas las circunstancias?
HORACIO.— ¿No he de acordarme, señor?