Julio César

Julio César

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

SCENA TERTIA

El mismo lugar. Una calle.

(Truenos y relámpagos. Entran por opuestas direcciones Casca, con la espada desnuda, y Cicerón.)

CICERÓN.—¡Buenas tardes, Casca! ¿Habéis conducido a César a su casa? ¿Por qué estáis sin aliento y tan espantado?

CASCA.—¿No os conmovéis cuando se estremecen en masa los cimientos de la tierra como una cosa vacilante? ¡Oh Cicerón! He visto tempestades en que los irritados vientos rajaban las nudosas encinas y he contemplado al ambicioso océano hincharse y mugir espumoso para alzarse tan alto como las amenazadoras nubes; pero nunca hasta esta noche, nunca hasta ahora mismo presencié una tempestad que destila fuego. ¡De por fuerza hay empeñada en el cielo una guerra civil, o el mundo, demasiado insolente con los dioses, los provoca a consumar la destrucción!

CICERÓN.—¡Qué! ¿Habéis visto algo aún más que asombroso?


Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker