Julio César

Julio César

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

SCENA SECUNDA

Campo cerca de Sardis. Ante la tienda de Bruto.

(Tambores. Entran Bruto, Lucilio, Lucio y soldados. Los acompañan Titinio y Píndaro.)

BRUTO.—¡Alto, eh!

LUCILIO.—¡Dad la seña, eh! ¡Y alto!

BRUTO.—¡Qué hay, Lucilio! ¿Está cerca Casio?

LUCILIO.—Está al llegar, y Píndaro ha venido a saludarnos de parte de su señor.

BRUTO.—Me saluda amistosamente. Vuestro amo, Píndaro, sea por propia mudanza, o por mal consejo de sus oficiales, me ha dado motivos suficientes para ansiar que ciertas cosas hechas se deshicieran; pero si está tan próximo, me explicaré con él.

PÍNDARO.—No dudo que mi noble señor aparecerá tal como es, lleno de discreción y honorabilidad.

BRUTO.—No se duda de él. Una palabra, Lucilio. ¿Cómo os recibió? Que yo lo sepa.

LUCILIO.—Con bastante respeto y cortesía; pero no con las mismas pruebas de familiaridad ni con aquel libre y amistoso trato que antes le eran habituales.


Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker