La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III STANLEY: Obrad con él, señor, según yo os muestre mi fidelidad. (Sale STANLEY).
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MENSAJERO PRIMERO: Gracioso soberano: en el Devonshire, según me acaban de advertir amigos míos, se han levantado en armas sir Eduardo Courtney[110] y el altivo prelado, obispo de Exeter, su hermano mayor, con gran número de confederados.
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MENSAJERO SEGUNDO: En Kent, mi soberano, los Guildfords se han levantado en armas, y a cada instante se unen grupos de competidores a los rebeldes, cuyo ejército aumenta constantemente.
Entra otro MENSAJERO.
MENSAJERO TERCERO: Milord, las tropas del gran Buckingham…
REY RICARDO: ¡Fuera de mi presencia, búho! ¿Sólo sabes lanzar graznidos de muerte? (Le golpea). ¡Toma! ¡Ten eso, hasta que me traigas mejores nuevas!
MENSAJERO TERCERO: Las noticias que os traía a Vuestra Majestad eran… que una violenta tempestad y desbordamientos e inundaciones han dispersado y puesto en desorden el ejército de Buckingham, y que él anda errante y solo sin que nadie sepa donde está.