La tragedia de Ricardo III

La tragedia de Ricardo III

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

REY RICARDO: ¡Dadme otro caballo!… ¡Vendadme las heridas!… ¡Jesús, tened piedad de mí!… ¡Calla! No era más que un sueño. ¡Oh cobarde conciencia, cómo me afliges!… ¡La luz despide resplandores azulencos!… ¡Es la hora de la medianoche mortal! ¡Un sudor frío empapa mis temblorosas carnes! ¡Cómo! ¿Tengo miedo de mí mismo?… Aquí no hay nadie… Ricardo ama a Ricardo… Eso es; yo soy yo… ¿Hay aquí algún asesino? No… ¡Sí!… ¡Yo!… ¡Huyamos, pues!… ¡Cómo! ¿De mí mismo? ¡Valiente razón!… ¿Por qué?… ¡De miedo a la venganza! ¡Cómo! ¿De mí mismo sobre mí mismo? ¡Ay! ¡Yo me amo! ¿Por qué causa? ¿Por el escaso bien que me hecho a mí mismo? ¡Oh! ¡No! ¡Ay de mí!… ¡Más bien debía odiarme por las infames acciones que he cometido! ¡Soy un miserable! Pero miento; eso no es verdad… ¡Loco, habla bien de ti! ¡Loco, no te adules! ¡Mi conciencia tiene millares de lenguas, y cada lengua repite su historia particular, y cada historia me condena como un miserable! ¡El perjurio, el perjurio en más alto grado! ¡El asesinato, el horrendo asesinato, hasta el más feroz extremo! Todos los crímenes diversos, todos cometidos bajo todas las formas, acuden a acusarme, gritando todos: ¡Culpable! ¡Culpable!… ¡Me desesperaré! ¡No hay criatura humana que me ame! ¡Y si muero, ningún alma tendrá piedad de mí!… Y ¿por qué había de tenerla? ¡Si yo mismo no he tenido piedad de mí! ¡Me ha parecido que los espíritus de todos los que he asesinado entraban en mi tienda y cada uno amenazaba en la cabeza de Ricardo la venganza de mañana!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker