La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III LORES: ¿Habéis dormido, milord?
RICHMOND: ¡He tenido el más dulce sueño y los más halagadores ensueños que jamás se hayan cernido sobre una frente soñolienta, desde el instante de vuestra partida, milores! Me pareció ver que las almas de cuantos asesinó Ricardo venÃan a mi tienda y me gritaban: ¡Salve! ¡Victoria! ¡Os aseguro que mi corazón se hincha de regocijo bajo el recuerdo de un sueño tan grato! ¿Qué hora será de la madrugada, lores?
LORES: Sobre las cuatro.