La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III Vuelven a entrar el REY RICARDO, RATCLIFF, acompañamiento y tropas.
REY RICARDO: ¿Qué decía Northumberland con referencia a Richmond?
RATCLIFF: Que nunca conoció el oficio de las armas.
REY RICARDO: Y decía la verdad. Y Surrey, ¿qué dijo entonces?
RATCLIFF: Sonrió, exclamando: Tanto mejor para nuestros planes.
REY RICARDO: Estaba en lo cierto, y así es verdaderamente (Suena un reloj). Contad que hora da… ¡Traedme un calendario! ¿Quién ha visto hoy el sol?
RATCLIFF: Yo no, milord.
REY RICARDO: Entonces es que desdeña el brillar, pues, según el libro, hace una hora debía haber embellecido el Oriente: ¡Será un día de luto para alguno!… ¡Ratcliff!
RATCLIFF: ¡Milord!
REY RICARDO: ¡El sol no quiere dejarse ver hoy! ¡El sol frunce el ceño y enneblina a nuestras tropas! ¡Quisiera que esas lágrimas de rocío procedieran de la tierra! ¡Sin sol hoy! Pero ¿y qué me importa a mí más que a Richmond? Pues los mismos cielos que me miran a mí con enojo le miran igualmente a él.
Entra NORFOLK.