La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III NORFOLK: ¡A las armas, a las armas, milord! ¡El enemigo cubre la llanura!
REY RICARDO: ¡Vamos! ¡Pronto! ¡Pronto!… ¡Enjaezad mi caballo! ¡Que llamen a lord Stanley, que acuda con sus tropas! Conduciré a mis soldados a la llanura y ordenaré de este modo el plan de batalla: mi vanguardia se desplegará sobre toda la lÃnea, componiéndose, en número igual, de infantes y jinetes. Nuestros arqueros se colocarán en el centro. Juan, duque de Norfolk, y Thomas, conde de Surrey, tomarán el mando de la infanterÃa y la caballerÃa. En tal disposición, los seguiremos nosotros con el grueso del ejército, cuyo apoyo en ambas alas se reforzará con lo más escogido de nuestros caballeros. ¡Esto y, además, San Jorge!… ¿Qué te parece, Norfolk?
NORFOLK: ¡Excelente plan, belicoso soberano! Esta mañana he encontrado esto en mi tienda. (Entregándole un rollo de papeles).