La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III STANLEY: ¡Valeroso Richmond, has cumplido bien tu misión! ¡He aquí la corona, tan largo tiempo usurpada, que he arrancado[116] de las pálidas sienes de ese miserable asesino para ceñir tu frente! ¡Llévala, poséela, estímala en todo su precio!
RICHMOND: ¡Gran Dios de los cielos, amén, responde a todo esto! Pero decidme: ¿vive el joven George Stanley?
STANLEY: Sí, milord; y está a salvo en la fortaleza de Leicester, adonde podemos retirarnos ahora, si gustáis.
RICHMOND: ¿Qué hombres de nota han perecido en las otras filas?
STANLEY: Juan, duque de Norfolk; lord Walter Ferrers, sir Roberto Brakenbury y sir William Brandon.