La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III GLOUCESTER: ¡La maldición que lanzó sobre ti mi noble padre cuando ceñiste su frente guerrera con una corona de papel[38] y con tus ultrajes hiciste correr de sus ojos torrentes de lágrimas y cuando, para enjugarlas, presentaste al duque un paño tinto en la sangre inocente del tierno Rutland…, esas maldiciones, que, en la amargura de su alma, invocó contra ti, sobre ti han caído, y es Dios, no nosotros, quien ha castigado tu acción sangrienta!…
REINA ISABEL: ¡Dios es justo al vengar al inocente!
HASTINGS: ¡Oh! ¡Degollar a ese niño fue la acción más odiosa y cruel que se ha oído jamás!
RIVERS: ¡Los mismos tiranos lloraron cuando les fue contada!
DORSET: ¡No existe hombre que no haya presagiado la venganza!
BUCKINGHAM: ¡Hasta Northumberland, que estaba presente, lo lloró!