La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III ASESINO SEGUNDO: ¡Volved la vista, milord!
ASESINO PRIMERO: ¡Toma esta!(Le hiere). ¡Y esta! ¡Y si todo esto no es bastante, te ahogaré ahà dentro, en el tonel de malvasÃa!
Sale con el cuerpo.
ASESINO SEGUNDO: ¡Acción sangrienta! ¡Y realizada desesperadamente! ¡De buena gana, como Pilato, lavarÃa mis manos de este muy odioso crimen!
Vuelve a entrar el ASESINO PRIMERO.
ASESINO PRIMERO: ¿Qué es esto? ¿En qué piensas, que no me ayudas? ¡Por el Cielo, que sabrá el duque lo pusilánime que estuviste!
ASESINO SEGUNDO: ¡Quisiera que supiese que salvé a su hermano[48]! ¡Toma tú la recompensa y repite lo que te digo: que me arrepiento de la muerte del duque!
Sale.
ASESINO PRIMERO: ¡Pues yo no! ¡Márchate, cobarde! Ahora voy a esconder el cuerpo en algún rincón, hasta que el duque disponga su funeral. ¡Y cuando cobre, lejos de la gente; puesto esto ha de hacer ruido, es conveniente!
Sale.