La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III YORK: ¡Oh! Veo que no socorréis sino con presentes ligeros. En las demandas de peso diréis al mendicante: no.
GLOUCESTER: Es demasiado pesada para que la lleve Vuestra Gracia.
YORK: No me pesará que sea pesada cuando la pese.
GLOUCESTER: ¡Cómo! ¿Queréis poseer mi acero, pequeño lord?
YORK: Quisiera poder daros las gracias por lo que me habéis llamado.
GLOUCESTER: ¿El qué?
YORK: Pequeño.
PRÍNCIPE: Milord de York será siempre burlón de genio. Vuestra Gracia sabrá conllevarlo.
YORK: Decís conllevarlo; no, llevarlo. Tío, mi hermano se burla de vos y de mí. Porque soy tan pequeño como un mono, piensa que vos debéis llevarme a cuestas.
BUCKINGHAM: ¡Con qué finura y prontitud de ingenio razona! Para mitigar la burla que lanza sobre su tío, se ridiculiza hábil y graciosamente a sí propio. ¡Tan malicioso y tan joven, es admirable!
GLOUCESTER: Milord, ¿os place seguir adelante? Yo mismo y mi querido primo Buckingham iremos a ver a vuestra madre, para aconsejarle que se reúna con vos en la Torre y os dé la bienvenida.