La tragedia de Ricardo III
La tragedia de Ricardo III CLARENCE: Su Majestad, interesándose por la seguridad de mi persona, me ha designado esta escolta para conducirme a la Torre.
GLOUCESTER: ¿Por qué causa?
CLARENCE: Por llamarme George[5].
GLOUCESTER: ¡Ay milord! Esa no es culpa vuestra. De eso debía hacer responsable a vuestros padrinos… ¡A no ser que Su Majestad tenga intención de bautizaros de nuevo en la Torre! Pero ¿cuál es el motivo, Clarence? ¿Puedo saberlo?
CLARENCE: Sí, Ricardo, cuando yo lo sepa, porque protesto que aún lo ignoro; pero, a lo que presumo, el rey presta demasiada atención a profecías y sueños, pues suprime la G del abecedario y dice que un mago le ha predicho que su descendencia será desheredada por G. Y, pues mi nombre de George comienza por J, se le ha puesto en la cabeza que yo soy él. Estas y otras puerilidades semejantes son; a lo que opino, las que te han movido a Su Alteza a encarcelarme.