Las alegres comadres de Windsor

Las alegres comadres de Windsor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¿Qué acto inmeditado ha podido sorprender en mi conversación y trato, este flamenco borracho, que así se atreve a emprender conmigo? ¡Pues si apenas ha estado tres veces en mi sociedad! ¿Qué decirle? Entonces me contenía para no reírme, ¡Dios me perdone! Presentaré una moción, para que llevada al Parlamento sirva de freno a los hombres. ¿Cómo haré para vengarme? Porque de vengarme tengo, tan cierto como que él tiene de budín las entrañas.

Entra la Sra. Ford.

Sra. FORD.—¡Señora Page! Creedme que iba a vuestra casa.

Sra. PAGE.—Y yo os aseguro que me dirigía a la vuestra. Tenéis el aire de estar sufriendo mucho.

Sra. FORD.—No por cierto, no lo creeré nunca. Tengo algo que mostrar en prueba de lo contrario.

Sra. PAGE.—Pues a fe mía, que para mi modo de ver parecéis muy enferma.

Sra. FORD.—Bueno: que sea como decís. Pero dije que puedo mostrar algo para probar lo contrario. ¡Oh señora Page; aconsejadme!

Sra. PAGE.—¿De qué se trata, mujer?

Sra. FORD.—¡Oh mujer! ¡A qué alto honor podría yo llegar, si no fuera por un frívolo escrúpulo de respeto!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker