Las alegres comadres de Windsor

Las alegres comadres de Windsor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

POCOFONDO.—Y os mantendrá en el rango de una dama.

SLENDER.—Por cierto que sí, y con traje de cola larga, como corresponde al rango de escudero.

POCOFONDO.—Y os dará una dote de ciento y cincuenta libras.

ANA.—Buen señor Pocofondo, dejad que él hable por sí mismo.

POCOFONDO.—De buen grado y os doy las gracias. Os agradezco este descanso. Os llama, primo. Me retiro.

ANA.—¿Y bien, señor Slender?

SLENDER.—¿Y bien, señorita Ana?

ANA.—¿Cuál es vuestra voluntad, vuestra disposición?

SLENDER.—¿Mi voluntad? ¿Mi disposición? Éste sí que es chiste. Gracias a Dios, no soy tan enfermizo que haya tenido que hacer mi disposición, ni mi voluntad. No he hecho testamento.

ANA.—Quiero decir, señor Slender, ¿qué es lo que deseáis de mi?

SLENDER.—Por lo que a mí toca, en verdad, poco o nada tendría que hacer con vos. Vuestro padre y mi tío lo han hablado entre ellos. Si sale bien, bueno: si no, también. Ellos podrán deciros mejor que yo cómo van estas cosas. Aquí viene vuestro padre; podéis preguntarle.

Entran Page y la Sra. Page


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker