Mucho ruido y pocas nueces

Mucho ruido y pocas nueces

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

GUARDIA PRIMERO.— (Aparte.) Alguna traición, maeses. No os mováis aún.

BORACHIO.— Has de saber, pues, que he obtenido mil ducados de don Juan.

CONRADO.— ¿Es posible que infamia alguna se venda tan cara?

BORACHIO.— Mejor harías en preguntar si es posible que infame alguno sea tan rico; pero cuando los infames ricos tienen necesidad de los infames pobres, los pobres pueden reclamar el precio que quieran.

CONRADO.— Me asombro de ello.

BORACHIO.— Eso muestra que no estás iniciado. Ya sabes que la moda de una ropilla, de un sombrero o de una capa nada hacen al hombre.

CONRADO.— Sí, componen su traje.

BORACHIO.— Me refiero a la moda.

CONRADO.— En efecto, la moda es la moda.

BORACHIO.— ¡Quita allá! Eso es tanto como decir que un necio es un necio. Pero ¿no ves la moda, qué pícaro deforme es?

GUARDIA PRIMERO.— (Aparte.) Conozco a ese Deforme, un pícaro ladrón que merodea por ahí hace siete años, y va vestido de caballero. Recuerdo su nombre.

BORACHIO.— ¿No has oído a alguien?

CONRADO.— No, era la veleta de esa casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker