Otelo
Otelo YAGO
Cierto, teniente.
CASIO
Ahora, que yo, sin ofender al general ni a persona principal, yo espero salvarme.
YAGO
Y yo también, teniente.
CASIO
Sí, mas con permiso, después que yo. El teniente se salva antes que el alférez. No se hable más; a nuestros puestos. ¡Dios perdone nuestros pecados! Caballeros, a nuestra obligación. No creáis, caballeros, que estoy borracho. Este es mi alférez, esta mi mano derecha y esta mi izquierda. No estoy borracho, me tengo en pie y estoy hablando bien.
TODOS
Perfectamente.
CASIO
Muy bien. Entonces no digáis que estoy borracho.
Sale.
MONTANO
A la explanada, señores, a montar la guardia.
YAGO
Ved a este hombre que acaba de salir:
es un soldado capaz de dar órdenes
al lado de César. Mas ved también su mal:
con su virtud forma un equinoccio perfecto;