Otelo
Otelo ambos se extienden igual. ¡Qué pena!
Temo que la confianza que en él pone Otelo
en un mal momento de su vicio
trastorne la isla.
MONTANO
¿Suele estar así?
YAGO
Es el prólogo invariable de su sueño:
si la bebida no le mece la cuna,
está despierto la doble vuelta del reloj.
MONTANO
Convendría informar al general.
Tal vez no se dé cuenta, o su bondad
valore las virtudes de Casio
y no vea sus faltas. ¿No os parece?
Entra RODRIGO.
YAGO [aparte a RODRIGO]
¿Qué hay, Rodrigo?
Anda, sigue al teniente, vamos.
Sale RODRIGO.
MONTANO
Es lástima que el noble moro
confíe un puesto semejante
a quien tiene un mal tan arraigado.
Sería un acto de lealtad
informar a Otelo.
YAGO