Otelo
Otelo Le suplicaré que me desprecie antes que a un jefe tan bueno le engañe un oficial tan alocado, borracho e imprudente. ¡Borracho! ¡Y soltando tonterías! ¡Peleando, galleando, maldiciendo! ¡Y hablando altisonante con mi sombra! ¡Ah, invisible espíritu del vino! Si no tienes otro nombre, deja que te llame demonio.
YAGO
¿Quién era el que perseguíais con la espada? ¿Qué os había hecho?
CASIO
No sé.
YAGO
¡Será posible!
CASIO
Recuerdo un sinfín de cosas; con claridad, nada. Una riña, mas no sé por qué. ¡Dios mío! ¡Que los hombres se metan en la boca un enemigo que les roba la cordura! ¡Que nos volvamos como bestias con placer y regocijo, con festejo y aplauso!
YAGO
Pues ahora estáis bien. ¿Cómo es que os habéis recuperado?
CASIO
El diablo de la embriaguez se ha dignado ceder el puesto al diablo de la ira. Una imperfección me muestra otra y me hace despreciarme sin reservas.
YAGO