Otelo
Otelo que por afecto vuelves vicio la honradez!
¡Ah, mundo atroz! ¡Fíjate, fíjate, mundo!
Ser honrado y sincero trae peligro.
Os agradezco la lección, y desde ahora
no quiero amigos, pues la amistad es dolor.
OTELO
No, espera. Tú debes ser honrado.
YAGO
Debiera ser listo, que la honradez
es muy tonta y se arruina en sus afanes.
OTELO
¡Por Dios!
Creo que mi esposa es honesta y no lo creo;
creo que tú eres leal y no lo creo.
Quiero una prueba. Su nombre[25] era tan claro
como el rostro de Diana, y ahora está más sucio
y más negro que mi faz. No voy a soportarlo
cuando hay sogas, cuchillos, veneno, fuego
o aguas que ahogan[26]. ¡Querría estar seguro!
YAGO
Señor, veo que os devora la pasión.
Me arrepiento de haberla provocado.
¿Querríais estar seguro?
OTELO
Querría, no: quiero.
YAGO
Y podéis. Mas, señor, ¿cómo estar seguro?