Otelo
Otelo YAGO
Señor, ¿es posible?
OTELO
Infame, demuestra que mi amada es una puta;
demuéstralo. Quiero la prueba visible
o, por la vida perdurable de mi alma,
más te habría valido nacer perro
que hacer frente a mi furia desatada.
YAGO
¿A esto hemos llegado?
OTELO
Házmelo ver o, por lo menos, demuéstramelo
de modo que en la prueba no haya gancho
ni aro en que colgar una duda o, ¡ay de ti!
YAGO
Mi noble señor…
OTELO
Como tú la calumnies y a mí me atormentes,
no reces más; abandona tu conciencia,
cubre de horrores la cima del horror,
haz que llore el cielo y se espante la tierra,
pues nada peor podrás añadir
a tu condenación.
YAGO
¡Misericordia! ¡Que el cielo me asista!
¿Sois hombre? ¿Tenéis alma? ¿O raciocinio?
Adiós. Quedaos con mi puesto. ¡Ah, desgraciado,