Otelo
Otelo Ahora no voy a dejarle hasta que llame
a Casio.— ¿Cómo está mi señor?
OTELO
Bien, mi señora. [Aparte] ¡Qué duro disimular! —
Y, ¿cómo está mi Desdémona?
DESDÉMONA
Muy bien, mi señor.
OTELO
Dame la mano. Esta mano está húmeda.
DESDÉMONA
No conoce los años ni las penas.
OTELO
Es señal de largueza y libertad[29].
Caliente, caliente y húmeda. Esta mano
es muy libre; necesita ayuno y oración,
mucha penitencia, prácticas piadosas,
pues encierra a un ardiente diablillo
que suele rebelarse. Una mano buena,
una mano abierta.
DESDÉMONA
Bien puedes decirlo, pues con esta mano
te di mi corazón.
OTELO
Noble mano. Antaño la mano se daba
con el corazón; en los nuevos blasones
hay manos, mas no corazón[30].