Otelo
Otelo CASIO
¡Quita, mujer! Devuelve
tus viles recelos a la boca del diablo,
que es quien te los dio. Tú sospechas
que esto es de una amante, algún recuerdo.
Te juro que no, Bianca.
BIANCA
Pues, ¿de quién es?
CASIO
Ni yo lo sé. Lo encontré en mi aposento.
Me gusta el bordado. Antes que lo busquen,
como harán seguramente, quisiera una copia.
Toma y hazla, y ahora, déjame.
BIANCA
¿Qué te deje? ¿Por qué?
CASIO
Estoy esperando al general,
y no sería propio, ni es mi deseo,
que me vea con una mujer.
BIANCA
¿Y por qué?
CASIO
No es que no te quiera.
BIANCA
Es que no me quieres.
Te lo ruego, acompáñame un poco
y dime si he verte al atardecer.