Otelo
Otelo muchas dignas damas, siendo inocentes y puras.
¡Eh, señor! ¡Vamos, señor! ¡Otelo!
Entra CASIO.
¿Qué hay, Casio?
CASIO
¿Qué pasa?
YAGO
Mi señor ha tenido un ataque de epilepsia.
Ya es el segundo: ayer tuvo uno.
CASIO
Frótale las sienes.
YAGO
No, dejadle.
Que la inconsciencia siga su curso. Si no,
echará espumarajos por la boca
y se pondrá enfurecido. Mirad, se mueve.
Retiraos un momento.
Se repondrá en seguida. Cuando se haya ido,
quiero hablaros de un asunto importante.
[Sale CASIO.]
¿Qué hay, general? ¿Os habéis
lastimado la cabeza?
OTELO
¿Te burlas de mí?[32]
YAGO
¿Burlarme de vos? No, por Dios.
Así llevarais vuestra suerte como un hombre.