Otelo
Otelo que me afea. Además, el moro podrÃa
descubrirle mi juego, lo que es peligroso.
No, ha de morir. Pero, alto. Aquà llega.
Entra CASIO.
RODRIGO
Es él; conozco su andar. ¡Muere, infame!
CASIO
Tu golpe habrÃa sido fatal
si la malla no fuese mejor
de lo que piensas. Probemos la tuya.
RODRIGO
¡Ah, me has matado!
[YAGO hiere a CASIO en la pierna y sale.]
CASIO
¡Me han baldado! ¡Socorro! ¡Eh!
¡Al asesino! ¡Al asesino!
Entra OTELO.
OTELO
La voz de Casio. Yago cumple su palabra.
RODRIGO
¡Ah, soy un miserable!
OTELO
Muy cierto.
CASIO
¡Socorro! ¡Eh! ¡Luz! ¡Un médico!
OTELO
Es él. Audaz Yago, honrado y leal;