Otelo
Otelo Desde el comienzo, Shakespeare presenta un conflicto en el que una de las dos partes queda claramente definida por la vanidad, el resentimiento, la hipocresía y el maquiavelismo. Pero la presentación de Yago es claramente irónica, porque él también finge con Rodrigo y le sirve para servirse muy especialmente de él. Como quiere vengarse, utiliza a Rodrigo para provocar otro conflicto: se trata de despertar a Brabancio, padre de Desdémona, para contarle que su hija se ha fugado con Otelo. Una vez que han instigado al senador, Yago desaparecerá oportunamente, no sin antes recordar a Rodrigo que odia al moro «como a las penas del infierno» e informarle de su paradero para que Brabancio pueda sorprenderle con su hija.