Otelo
Otelo tras ese miserable.
Salen MONTANO y GRACIANO.
OTELO
Tampoco yo soy valiente.
Cualquier monigote me quita la espada.
Mas, ¿por qué la honra sobrevive al honor?
Húndase todo.
EMILIA
¿Qué presagiaba tu canción, señora?
¿No me oís? Haré como el cisne,
que muere cantando: «Llora, sauce, conmigo».
Moro, era casta; te quería, moro cruel.
Que se pierda mi alma si miento.
Digo lo que pienso y muero, muero…
Muere.
OTELO
Tengo otra espada en el cuarto. Una espada
española, templada en hielo de arroyo.
Aquí está.— Tío, voy a salir.
GRACIANO [desde dentro]
Inténtalo y lo pagas.
No estás armado y habrás de someterte.
OTELO
Pues entrad y hablad conmigo,
o, inerme como estoy, os atacaré.
[Entra GRACIANO.]
GRACIANO