Otelo
Otelo Entran LUDOVICO, MONTANO, CASIO en una silla y guardias con YAGO.
LUDOVICO
¿Dónde está ese arrebatado, ese desdichado?
OTELO
Aquí está el que fue Otelo.
LUDOVICO
¿Dónde está esa víbora? Traed al infame.
OTELO
Te miro los pies, pero eso es mentira[46].
Si eres un demonio, no podré matarte.
[Hiere a YAGO.]
LUDOVICO
Quitadle la espada.
YAGO
Sangro, señor, mas no muero.
OTELO
No me das pena. Prefiero que vivas,
pues, en mi sentir, la muerte es la dicha.
LUDOVICO
¡Ah, Otelo! Antes tan noble,
caído en la trampa de un maldito infame.
¿Qué os llamaremos?
OTELO
Cualquier cosa. Si queréis,
el vengador de su honra, pues nada
hice por odio y todo por deber.