Otelo
Otelo (y pienso proclamarlo cuando sepa
que la jactancia es virtud)
que soy de regia cuna y que mis méritos
están a la par de la espléndida fortuna
que he alcanzado. Te aseguro, Yago,
que, si yo no quisiera a la noble Desdémona,
no expondría mi libre y exenta condición
a reclusiones ni límites por todos
los tesoros de la mar. ¿Qué luces son esas?
YAGO
Es el padre con sus hombres.
Más vale que entréis.
OTELO
No. Que me encuentren. Mis prendas,
mi rango y la paz de mi conciencia
darán fe de mi persona. ¿Son ellos?
YAGO
Por Jano[6], creo que no.
Entran CASIO y guardias con antorchas.
OTELO
¡Servidores del Dux y mi teniente!
La noche os sea propicia, amigos.
¿Alguna novedad?
CASIO
El Dux os saluda, general,
y requiere vuestra pronta presencia;
inmediata si es posible.