Otelo
Otelo OTELO
Y, si obedezco, ¿cómo voy
a complacer al Dux, que me manda
llamar por medio de estos mensajeros
para un asunto perentorio del Estado?
GUARDIA
Es cierto, Excelencia. El Dux
convocó al consejo, y me consta
que os mandó llamar.
BRABANCIO
¡Cómo! ¿Qué convocó al consejo?
¿A estas horas de la noche? — Llevadle allá.
Mi asunto no es vano. El Dux mismo
y cualquiera de los otros senadores
sentirán este ultraje como suyo.
Si actos semejantes tienen paso franco,
pronto mandarán los infieles y esclavos.
Salen.