Otelo
Otelo así que mal podría engalanar mi causa
si yo la defendiese. Mas, con vuestra venia,
referiré, llanamente y sin ornato,
la historia de mi amor: con qué pócimas,
hechizos, encantamientos o magia poderosa
(pues de tales acciones se me acusa)
a su hija he conquistado.
BRABANCIO
Una muchacha comedida, de espíritu
tan plácido y sereno que sus propios
impulsos la turbaban, ¿cómo puede
negar naturaleza, edad[8], cuna, honra, todo,
y enamorarse de un semblante que temía?
Solo un juicio enfermo e imperfecto
admitiría que semejante imperfección
obrara así contra las leyes naturales;
luego hay que buscar la causa del error
en las artes del diablo. Por tanto, afirmo
una vez más que él ha actuado sobre ella
con brebajes que excitan el deseo
o filtros embrujados a propósito.
DUX
Afirmar nada demuestra, si no aportáis
pruebas más sólidas y claras
que los débiles indicios y ropajes
de las simples apariencias.
SENADOR 1.º