Otelo
Otelo que aun tonteando se ganan la boda».
DESDÉMONA
Esos son despropósitos trillados que solo hacen reír al necio en la taberna. ¿Qué triste alabanza le reservas a la que es fea y tonta?
YAGO
«La que es fea y tonta hace sus jugadas,
como las hace la más bella y sabia».
DESDÉMONA
¡Qué desatinos! A la peor, el mejor elogio. Mas, ¿cómo elogiarías a la que de veras lo merece, a la mujer de méritos tan claros que la propia maldad habría de admitirlos?
YAGO
«Quien siempre fue bella, mas nunca orgullosa,
con lengua a su antojo, mas nunca chillona;
que, siendo pudiente, no iba recompuesta,
ni hacía su gusto, aun cuando pudiera;
que, llena de enojo y presta la venganza,
contuvo su ira y dejó que pasara;
cuya sensatez nunca prefirió
el basto conejo al tierno pichón;
cuyo pensamiento jamás revelaba
y a los pretendientes negó su mirada;
esta era capaz, si es que hubo tal hembra…».
DESDÉMONA
Capaz, ¿de qué?